Leiden se sumó en 1572 a la rebelión holandesa contra la corona española. Un ejército español sitió la ciudad por primera vez en octubre de 1573, y para el verano de 1574 ya no entraba nada. El Museo De Lakenhal, el museo de la propia ciudad, cuenta que la comida se acabó mucho antes de que llegara ayuda.
Guillermo de Orange, que encabezaba la rebelión, no podía abrirse paso por tierra. Según la revista EARTH, su ejército no llegaba a la mitad del ejército del rey. Lo que sí tenían los rebeldes eran los Mendigos del Mar, marineros con barcos pequeños y de fondo plano. Así que el 3 de agosto de 1574 cortaron los diques del río Mosa cerca de Róterdam y dejaron entrar el mar del Norte en los campos, con la idea de llegar a Leiden navegando sobre ellos.
Durante semanas no funcionó. El agua no subió lo suficiente para echar a los españoles ni para llevar los barcos hasta las murallas. El 1 de octubre llovió con fuerza y un viento fuerte empujó el agua salada tierra adentro por los diques rotos. En la noche del 2 de octubre las tropas españolas se retiraron tan rápido que dejaron provisiones atrás.
Los Mendigos del Mar entraron en Leiden la mañana del 3 de octubre. Un relato citado por EARTH dice que la gente estaba tan débil que casi nadie podía tenerse en pie. Los rescatistas repartieron arenque y pan blanco. El Museo De Lakenhal cuenta que en el campamento español abandonado, junto al fuerte de Lammenschans, encontraron una olla; la tradición dice que tenía hutspot, un puré de zanahoria, cebolla y carne.
Cuatro meses después, el 8 de febrero de 1575, Guillermo de Orange fundó la Universidad de Leiden, la primera de los Países Bajos. La universidad dice que se cuenta que fue un regalo por la resistencia de la ciudad, y una leyenda popular agrega que los vecinos la eligieron en lugar de pagar menos impuestos. La guerra siguió hasta 1648. Cada 3 de octubre Leiden celebra el rescate con arenque, pan blanco y hutspot, una fiesta que organiza la Sociedad del 3 de Octubre desde 1886.